miércoles 2 de diciembre de 2009

El psicópata como jefe.

En una sociedad como la actual la actuación del hombre contra sus semejantes es un principio de buen gobierno.
El poder organizativo se ha transformado cada vez más en un atractor esencial para un tipo de personas con un terrible potencial de producir daño: los psicópatas. Son un tipo de depredadores psicológicos y sociales de guante blanco, los denominados psicópatas organizacionales. Unos individuos que extienden continuamente y sin remisión el mal y el sufrimiento en las organizaciones[1]. Son aquellos incapaces de sentir culpa[2].

[1] I. PIÑUEL, Mi jefe es un psicópata, Barcelona 2008, pág. 13.
[2] L. ROJAS-MARCOS, El sentimiento de culpa, Madrid 2009, pág. 165.

martes 1 de diciembre de 2009

El hombre amoral

La amoralidad de muchos es sorprendente, pero lo curioso es que la doble moral de la sociedad está llevando a condenar sin pruebas, como en el caso de la niña accidentada, en el que se condenó a un inocente sin pruebas.
Si admitimos este sistema de valores de la forma que lo estamos haciendo acabaremos admitiendo la muerte como forma de solucionar problemas, y eso es lo que hicieron en la Alemania nazi.

viernes 27 de noviembre de 2009

Una Luz distinta 67

01-05-02 Miércoles.
Hoy es el día del trabajo. Hace mucho tiempo que no me detengo a escribir lo que me pasa, pero no he tenido nada que contar. Mi vida se ha transformado en algo aburrido y sin forma.
La culpa de todo la tiene la policía, con ese empecinamiento inútil por descubrir a los criminales. Cuando he visto el cerco a mi alrededor no he tenido más remedio que ser un poco más comedido, so pena de acabar en la cárcel sin haber finalizado mis misiones más imprescindibles.
Hoy ha sido un día corriente, sin el menor interés. No obstante me he dedicado a ver varias películas de lo más interesantes, he tenido un triple sesión de "Hanibal", "Seven" y “Henry, retrato de un asesino", algo que me ha permitido replantearme la forma en que debo dirigir mi vida, pues sólo en la muerte podré encontrar la liberación.

lunes 23 de noviembre de 2009

Una Luz distinta 66.

29-3-02 Viernes.
Hoy he disfrutado de un maravilloso encuentro con una puta. Era muy hermosa, alta, guapa, de pelo negro, como ala de cuervo, y unos pechos donde un hombre podría morir de placer. Su estrecha cintura desembocaba, de forma incomprensible, en unas contundentes caderas, que generaban deseo solo por intuirlas.
No me he portado demasiado bien. Tenía en día oscuro. Por eso he utilizado su culo como vibrador, algo que me ha resultado especialmente agradable, pues notaba como ella estaba sufriendo ante mis empujones, dolida por mi acción y por la vida a partes iguales.
No obstante, ha sido muy profesional, tanto que luego le he dado un suplemento por el placer extra que me produjeron sus pequeñas muecas de dolor ante mi terrible actuación. Creo que es enormemente agradable poder abusar de una mujer por dinero, es uno de los placeres mas profundos y dulces, pues mezcla el sexo, con su excitación y su fuerza, con la dominación, la posesión.
Este pensamiento me está dando vueltas en la cabeza una y otra vez. Soy consciente de mi desequilibrio, de mi falta de sensibilidad, pero no soy diferente al resto de los "normales", ni siquiera puedo ser diferente, aunque daría todo lo que tengo para conseguirlo.
Lo malo es que mi alma la perdí hace miles de años, cuando todavía había esperanza, y no me di cuenta de lo poco que estaba recibiendo a cambio. Pero no me debo quejar; soy lo que siempre he querido ser, un humano sin alma, con la fuerza del odio clavada en un corazón muerto por la muerte.
Todo esto me recuerda mis día de Heavy, cuando la música era el centro de mi existencia y podía romper con mis cadenas y volver a ser un poco más feliz, necesito algo de eso, necesito ser yo mismo.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Una Luz distinta 65.

28-03-02 Jueves.
Hoy dicen que se ha muerto el hijo de dios. Verdaderamente no puedo entender el revuelo que supone el fallecimiento, más supuesto que real, de un ser que lo único que decía de forma congruente es que nos auto inmoláramos en un inútil sacrificio al amor hacia el prójimo, curiosamente el mismo prójimo que acabo con la vida del artista.
Soy incapaz de entender tanta memez junta. La religión, la verdadera religión, en cuanto instrumento de control de la masa, aliena al hombre, tanto al creyente como al no creyente, pues este último se ve en la obligación de respetar ciertas pretensiones e ideas irracionales.
Todos deberíamos quemar las cruces y los símbolos de la religión, de todas las religiones, para luego comenzar a destruir el resto de los dogmas que nos atan y, con toda la crueldad posible, exterminar a esos malditos chamanes, gurus, sacerdotes y proxenetas que predican con la palabra doctrinas que condenan al hombre al ostracismo y a la infelicidad.
La máxima del creyente, de cualquier creyente es someterse a la enseñanza de su ídolo, pero la doctrina del amor no existe, nos engañamos con palabras agradables expulsadas convenientemente por seres rastreros cuya única misión es convencernos de nuestra propia desgracia, para luego intentar estar a la altura, para poder ser algo mejores, pero el ser mejores no depende de aceptar falsas promesas, depende del odio, de nuestro odio hacia los demás.
Me encuentro sucio, sucio por tener que soportar la mentira de la religión, por tener que aceptar y comprender lo incomprensible. Mis sentimientos son claros, contundentes. Si por mi fuera acabaría con la vida de todos los que me rodean, los que se atreven a pedirme un poco de comprensión cuando ellos mismos son la mayor mierda.
Necesito respirar. Un poco de descanso, de tranquilidad. Pero nunca podré descansar entre mentirosos, entre personas que siempre piden y nunca son capaces de dar nada.

viernes 13 de noviembre de 2009

Características de los psicópatas

CLECKLEY[1], estableció las siguientes características como típicas de los psicópatas, de todos los psicópatas:
1.- Inexistencia de alucinaciones o de otras manifestaciones de pensamiento irracional.
2.- Ausencia de nerviosismo o de manifestaciones neuróticas.
3.- Encanto externo y notable inteligencia.
4.- Egocentrismo patológico e incapacidad de amar.
5.- Gran pobreza de reacciones afectivas básicas.
6.- Vida sexual impersonal, trivial y poco integrada.
7.- Falta de sentimientos de culpa y de vergüenza[2].
8.- Indigno de confianza.
9.- Mentiras e insinceridad.
10.- Pérdida específica de la intuición.
11.- Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.
12.- Conducta antisocial sin aparente remordimiento.
13.- Amenazas de suicidio raramente cumplidas.
14.- Razonamiento insuficiente o carencia de capacidad para aprender de la experiencia vivida.
15.- Irresponsabilidad en las relaciones interpersonales.
16.- Comportamiento fantástico y poco regulable en el consumo de alcohol y drogas.

[1] H. CLECKLEY, The mask of sanity, 1941.
[2] Entra en mi memoria la cita de ARISTÓTELES, en Ética a Nicómaco, donde señala:
“No es bueno sentir vergüenza porque no es bueno haber hecho algo de lo que tener que sentirse avergonzado, pero hacer algo malo y no sentir vergüenza por ello es la prueba definitiva de un carácter malvado”.

viernes 6 de noviembre de 2009

Una Luz distinta 64

27-03-02 Miércoles.
Hoy es un día especial. Siendo el comienzo de la semana santa es un día en el que uno puede mirar a su destino a la cara, pues se acaba el trabajo por cinco días y se puede descansar del plomazo que supone el esperar la muerte en un despacho, siempre bregando, siempre arrastrando el alma.
No obstante, siento una curiosa pena, pues Margalida se ha ido con sus padres a pasar tan señalados días fuera de la isla. Todo eso tiene que ver con la "extraña" enfermedad que padece la hermana pequeña de mi amada, una enfermedad que ningún médico ha sabido diagnosticar correctamente, por eso han pretendido solucionar el problema con un cambio de aires.
Aunque sea una pena pasar cinco días de asueto sin mi pequeña "putita", lo cierto es que he sentido un especial sentimiento de orgullo cuando Margalida me ha comentado dicha incidencia, dado que ese hecho significaba que mi determinación se está cumpliendo de una forma específica.
A veces el mundo sonríe a sus miserables habitantes y les regala un poco de paciencia, un poco de suerte y un poco de felicidad. No importa que estemos demasiado cerca de nuestro propio desprecio, al menos hay un lugar donde uno se puede sentir absolutamente alegre, el odio hacia el resto de los payasos y deformes compañeros de nuestro infortunio.